Seguinos:

Presentación del libro "No se dice Mamushka"

El miércoles 4 de diciembre a las 19hs en la Sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, se realizará la presentación de “No se dice Mamushka”, primera novela de Karina Wainschenker, editada por Milena Caserola, la cuál estará a cargo de Susana Cella, Bernarda Pages, Mariana Komiseroff y Matías Reck.

“No se dice Mamushka” es una novela que remite a culturas y mitos de otros tiempos latiendo en este tiempo y en este Buenos Aires al ritmo de las tecnologías dispuestas. Mal llamamos Mamushkas a las muñecas que se encastran una adentro de las otras, esas que evoca el título de la novela. Recordamos, entonces, que la historia y la cultura llevan dentro sus formas de comunicación y guardan en sí mismas preguntas que tienen otras preguntas en su interior.

Dice Ramiro Sanchiz que No se dice Mamushka “es tan rica en danzas, en registros (hay chats, hay mails, hay ensayo, hay novela, hay confesión) como una suite barroca bailada –a modo de historia de amor, claro está, el asunto novelable por excelencia– por una rusa argentina (o una argentina rusa) y… sí, exactamente: un zombie. O, mejor dicho, por la rusa, el zombie y el lector, que se verá envuelto –rápida y felizmente– por la música que conjuran las artes mágicas de Karina Wainschenker.”

Sobre la autora:
Karina Wainschenker nació en Buenos Aires, en 1985. Cursó la Licenciatura en Artes Combinadas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Se formó en actuación, danza, dramaturgia y dirección teatral con diversos maestros. Se desempeña como docente e investigadora en las áreas de teatro, escritura y tecnologías; y presentó varios trabajos en congresos científicos. Edita en la publicación académica Revista Afuera y colabora con medios digitales. En 2012, estrenó Parir, primera obra de su autoría y dirección, y en 2013 realizó la dirección de la obra teatral Sanguijuelas, caracterizándose ambas por la inclusión de medios audiovisuales en escena. “No se dice mamushka”, es su primera novela, probablemente influenciada por su rusa herencia materna.