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La Ira de Dios

En la galería de arte La Ira de Dios, Aguirre 1029, en el barrio de Villa Crespo, el martes 15 de marzo inaugura Nuna Mangiante con “Quiasmo”.

Lo visible y lo carnal. El cuerpo produce un lenguaje, que en la mayoría de los casos, excede el sentido de la representación. El cuerpo insiste, rasga, descomunalmente atraviesa la barrera de su propia piel para encontrarse con el mundo. El filosofo francés Maurice Merleau-Ponty acude a lo carnal, el Quiasmo, como síntesis de una estructura vivencial donde mente y cuerpo, materia e idea, se encuentran.

Nuestra visión humana nos provee información acerca de las cosas, de la sustancia del mundo, pero al mismo tiempo, inevitablemente, nos indica el sentido y estructura de cómo nuestros ojos pueden mirar. La percepción jamás nos engaña, los sentidos producen conocimiento que no necesita ser comprobado fuera de lo límites del cuerpo. Hacerlo, abstraer las leyes de nuestra visión particular, atentaría contra la singularidad irreductible de cada punto de vista particular.

En los dibujos de Nuna Mangiante se descubre ese nudo carnal, intenso, entre el cuerpo y la mirada. Cada compleja composición surgida de sus poderosos grafitos insiste en la mirada como una materia viscosa y carnal emplazada en el corazón de la visión. Lo que Mangiante nos muestra, y además señala como una posibilidad para el arte, no son las reglas involutas de las categóricas científicas sino la particularidad irreductible de su visión única. Sus ojos emplazados en una corporalidad habitan lo visible y experimentan la vida con absoluta singularidad.

La visión de la artista y el resultado de sus dibujos no pueden ser parte separadas entre idea y materia, son esa totalidad mezclada en el Quiasmo del dibujo.

Esta exposición se podrá visitar hasta el 23 de mayo.